Miles de chilenos y chilenas acompañaron a Michelle Bachelet en multitudinario cierre de campaña. Lee su último discurso

Actividades, 14 de noviembre 2013
Michelle frente a multitud durante discurso

Más de veinticinco mil personas llegaron esta tarde hasta la Quinta Normal para escuchar las palabras de la candidata presidencial de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet en el acto de cierre de la campaña electoral en la Región Metropolitana.

“Este domingo vamos a demostrar que la buena política, la inclusión y la unidad, son lo que quieren todos y todas. ¡Este domingo vamos a votar por un Chile de libertades y de justicia, por un Chile de cambios responsables pero de fondo!”

“Este domingo podemos dar un amplio triunfo a la propuesta que hemos construido a lo largo de estos meses en cada rincón del país. Este domingo vamos a demostrar que la buena política, la inclusión y la unidad, son lo que quieren todos y todas. ¡Este domingo vamos a votar por un Chile de libertades y de justicia, por un Chile de cambios responsables pero de fondo!” , les dijo Michelle Bachelet a los adherentes que la escuchaban.

Michelle Bachelet agregó que “llevo ocho meses recorriendo nuestros territorios, desde Arica hasta Punta Arenas. Conversando con los trabajadores del puerto, con los pescadores en las caletas, con las temporeras en los valles centrales, con las comunidades indígenas en el altiplano, en el centro y en el sur de Chile.”

La candidata de La Nueva Mayoría dio las gracias a quienes la acompañaron en esta campaña por llegar nuevamente a La Moneda: “A todas esas personas que han sido parte de este camino quiero darles las gracias. Muchas gracias por ayudarnos a construir un programa, una propuesta, un diagnóstico entre todos y todas!”

Comentó que “han sido meses en los que he oído con atención a hombres y mujeres, a los trabajadores, a los artistas, a los emprendedores, a los independientes, a las personas mayores, a las personas que tienen alguna discapacidad. Han sido meses de encuentro con las realidades locales y con las grandes prioridades nacionales”.

Discurso completo

Amigos y amigas,

¡Muchas gracias por estar aquí, con nosotros, acompañándonos en el cierre de nuestra campaña!

¡Está llegando la hora! ¡Ya no falta casi nada!

¡Qué bueno ver que estamos con esta energía, con esta alegría y con estas ganas!

¡El domingo vamos a necesitar estas mismas ganas para ir a votar!

¡Vamos a necesitar estas ganas en Santiago y en Regiones, en Estación Central, en Putre, en Lo Prado, en Porvenir, en Cerro Navia, en Antofagasta, en Pudahuel, en Coyhaique, en Recoleta, en Coquimbo, en Independencia, también en Concepción, Temuco, Talca!

¡Vamos a necesitar estas ganas en cada rincón de Chile! ¡Porque tenemos que ganar ampliamente, tenemos que jugarnos por la primera vuelta, porque tenemos tanto por hacer!

Llevo ocho meses recorriendo nuestros territorios, desde Arica hasta Punta Arenas. Conversando con los trabajadores del puerto, con los pescadores en las caletas, con las temporeras en los valles centrales, con las comunidades indígenas en el altiplano, en el centro y en el sur de Chile.

Han sido meses en los que he oído con atención a hombres y mujeres, a los trabajadores, a los artistas, a los emprendedores, a los independientes, a las personas mayores, a las personas que tienen alguna discapacidad.

Han sido meses de encuentro con las realidades locales y con las grandes prioridades nacionales.

Han sido meses de ser testigo del empeño, la creatividad y la fuerza con que nuestra clase media se desvive por dar a sus hijos e hijas una mejor vida, a pesar del cansancio, las deudas y sentir la falta de apoyo.

Me he asombrado con país que cada día entiende mas el valor de la diversidad, donde por fin cada cual no se avergüenza de ser quien es.

Me he emocionado con la dignidad de las personas mayores, que se organizan, participan y aportan a la construcción de Chile. ¡A pesar de que no siempre reciben el reconocimiento que merecen por su trabajo y su entrega de tantos años!

Me enorgullece –como siempre- el trabajo de las dueñas de casa que cada día hacen un enorme aporte al país. El rol de las jefas de hogar que han salido a trabajar o han hecho un negocio por cuenta propia.

Me he admirado de nuestros jóvenes que tanto nos han enseñado sobre la tolerancia, el respeto y la solidaridad.

Me ha conmovido la integridad y la dignidad de quienes menos tienen, que cada día se levantan buscando mejores oportunidades para ellos y sus familias.

A todas esas personas que han sido parte de este camino quiero darles las gracias. Muchas gracias por ayudarnos a construir un programa, una propuesta, un diagnóstico entre todos y todas!

¡Muchas gracias por tener la energía y las ganas de ser parte de las soluciones!

Y quiero agradecerles también por el enorme cariño y confianza que me han entregado. Un cariño y una confianza que he sentido desde siempre, que me llena de felicidad y que asumo con responsabilidad y humildemente.

¿Saben qué? Este es el mayor regalo que una persona puede tener de su patria!

Chile cambió en estos años. Todas esas personas y todos ustedes me han mostrado un nuevo Chile.

Un país que es capaz de mirarse a sí mismo, con claridad y con sentido crítico.

Un país donde los ciudadanos están conscientes de lo mucho que hemos avanzado en estas décadas, pero también de los grandes problemas que no pueden seguir esperando.

Un país donde el progreso es real, pero a muchos aún no les llega. Lo dije por todo Chile, hay un país súper exitoso que vemos en las noticias y que no siempre lo encontramos en nuestras casas.

Un país con grandes riquezas y con un tremendo potencial de desarrollo. Con una economía y democracia estable.

Un país con las condiciones adecuadas para dar un gran salto y ofrecer mucho más a su gente.

La gran riqueza de Chile no está sólo en la minería, en la pesca, la agricultura, el turismo. Esa riqueza está también en su gente y su empuje. Gente que cada día aporta con su trabajo, con su esfuerzo y con su voluntad para que seamos una mejor nación. Personas que sacan adelante a su familia. Personas que se esfuerzan por poner un negocio, por estudiar, por tener un buen trabajo, por tener un hogar digno.

Personas que quieren, que necesitan, vivir en un Chile más justo y menos desigual.

Porque la desigualdad es la gran herida que tiene Chile. Es nuestro obstáculo principal, es nuestra piedra en el zapato cuando pensamos en ser un país realmente moderno.

Enfrentar la desigualdad ha sido el corazón de esta campaña.

Y para enfrentar esta desigualdad los quiero invitar a ir a votar masivamente este domingo! Queremos ganar en primera vuelta, porque tenemos mucho por hacer!

¡Necesitamos un Chile que sueña en grande!

¡Necesitamos un Chile ciudadano!

¡Necesitamos una mayoría contundente! Por eso queremos Ganar en primera vuelta.

¡Lo que queremos hacer son cambios de verdad! ¡Cambios con responsabilidad, cambios con gobernabilidad, y con toda la decisión y convicción de que este es el momento para hacerlo.

Si queremos un mejor Chile tenemos que votar por una educación gratuita y de calidad para todos. Tenemos que votar por una reforma tributaria que nos asegure los recursos para financiar no sólo la educación, sino también la salud, vivienda, deporte o cultura. Tenemos que votar por una nueva constitución que es mucho más que un texto: es nuestro compromiso como país con la buena política y el futuro.

Porque hoy es el tiempo de fundar una nueva relación entre las instituciones y las personas. Hoy podemos y debemos cambiar el modo en que se hacen muchas cosas.

Una condición fundamental para ello es que la política sea más transparente, más cercana, más participativa.

Por eso me comprometí desde el inicio a hacer una campaña limpia, sin juego sucio, una campaña abierta, participativa e inclusiva para debatir ideas.

Porque yo creo que el modo en que se hacen las cosas siempre importa.

No podemos construir una mejor patria desde la descalificación, la exclusión o el insulto. Nuestra única herramienta de campaña ha sido las propuestas e ideas para un mejor Chile.

Ha llegado el tiempo de devolver la política a las personas. Que sea territorio de los ciudadanos y ciudadanas de nuestra patria.

Que la política sea para quienes se atienden en la salud pública y necesitan respuesta oportunas, dignas y de calidad. Que sea para las personas que todavía viven en campamentos y necesitan con urgencia un hogar propio, en un barrio conectado y amable, con áreas verdes, cultura y deporte.

Porque la política de verdad, la buena política, se hace pensando en la gente. Pensando en que los jóvenes y sus familias no tengan que endeudarse por estudiar.

En que nuestras personas mayores, tengan mejores pensiones, más cuidado y mas calidad de vida.

En que los trabajadores puedan negociar colectivamente y en condiciones justas.

La buena política debe pensar también en los emprendedores, en cómo darles el apoyo y las facilidades para llevar con éxito sus proyectos y así hacer su aporte al país.

La buena política piensa también en las regiones, que merecen y necesitan más poder, más autonomía, más recursos, más capacidad de decidir su futuro.

¡Eso es poner el acento en las personas!

En nuestros pueblos indígenas, para iniciar una nueva relación de respeto, derechos y representación con todas nuestras culturas.
En quienes piensan distinto, para que terminen la discriminación y el prejuicio. En los que están cansados de los abusos, para que derrotemos la letra chica, el codazo, el chaqueteo, el pituto, la pillería y la ley del más fuerte.

¡Eso queremos! Y ustedes son los protagonistas de este anhelo de cambio.

Son los miles de estudiantes que salieron a las calles a pedir una educación pública, de calidad y accesible para todos.

Son las comunidades en Calama, en Magallanes, en Freirina, en Tocopilla, en Aysén, que exigen respeto, que exigen tener voz y participación en las grandes decisiones de sus territorios.

Son aquellos que no pueden esperar por sus medicamentos ni endeudarse para tener salud.

Son especialmente las mujeres de mi patria. Porque no sólo han hecho valer sus derechos y los de los demás. También han sido las primeras en levantarse, las que están siempre ahí, protegiendo a sus hijos e hijas, haciéndose cargo de las personas mayores, poniendo el hombro en los comités de vivienda, en las juntas de vecinos, en los centros de padres.

Son las que no dejan nunca que se escape la esperanza, que se pierda la confianza en que juntos podemos construir una sociedad mejor.

¡Pido un aplauso para esas mujeres!

Amigas y amigos:

¡Esta no va a ser una tarea fácil!

Pero estoy segura que si la hacemos juntos, será la más hermosa de todas.

¡Porque las grandes historias que pueden cambiar un país nunca son fáciles! Requieren trabajo y requieren tiempo. ¡Y yo sé que cuatro años son poco tiempo!

¡Pero es tiempo suficiente para ponernos en marcha. Para iniciar de una vez por todas este camino de cambios, que sin duda excederán a un período presidencial.

Algunos cambios podremos completarlos, otros alcanzaremos a ponerlos en marcha.

Ustedes me conocen, yo no hago promesas, yo tomo compromisos. ¡Aquí no hay recetas mágicas! Pero ustedes saben que juntos podremos llevarlos adelante.

Esta tarea no es de una presidenta sola.

Tampoco de un partido o de un grupo de partidos. Ni lo es de un solo bloque político. Es la tarea de toda una nación.
Porque la construcción de una patria no pertenece a unos pocos. Necesita de todos y se hace participando desde adentro.
Necesita a las mejores personas gobernando, conscientes de su responsabilidad, con el corazón puesto en los anhelos de las ciudadanas y los ciudadanos, con sentido de trabajo y de diálogo. ¡Y yo voy a gobernar con quienes estén a la altura de ese desafío!

Necesita de partidos políticos modernos, abiertos a los nuevos liderazgos, amplios y democráticos.

Necesita el sentido crítico y la voz de la gente.

Necesita millones de personas, millones de voluntades, millones de opiniones buscando soluciones, aportando, fiscalizando, proponiendo.

Necesita diversidad y unidad.

Necesita sentido de urgencia y mirada de largo plazo.

Necesita liderazgos que escuchen, dialoguen y ciudadanos dispuestos a lo mismo.

Necesita el compromiso de cada uno de nosotros.

¿Estamos listos? ¿Estamos comprometidos?

¡Claro que sí!

Este domingo podemos dar un amplio triunfo a la propuesta que hemos construido a lo largo de estos meses en cada rincón del país. Este domingo vamos a demostrar que la buena política, la inclusión y la unidad, son lo que quieren todos y todas. ¡Este domingo vamos a votar por un Chile de libertades y de justicia, por un Chile de cambios responsables pero de fondo!

¡Los invito a votar este 17 de noviembre para tener un país a la altura de su gente!

¡Los invito a votar por esa patria que cree en todos sus ciudadanos y les ofrece dignidad, libertad y respeto!

¡Los invito a votar por un país capaz de superarse, de sorprenderse, de ser mas feliz y de crecer en cada ciudad, en cada barrio, en cada hogar!

¡Los invito a construir juntos el Chile de Todos!

¡Muchas Gracias!

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