Política editorial
Los artículos archivados se conservan tal como aparecieron, con su fecha original y redacción intacta. Solo eliminamos navegación, publicidad y código obsoleto. El texto histórico no se reescribe. Si un artículo de 2019 usó un término que hoy suena distinto, queda así: es registro, no opinión actual.
Las guías nuevas amplían los mismos temas sin inventar eventos noticiosos. Explicamos cómo funciona el sistema electoral, qué pasos sigue una reforma constitucional, cómo se distribuye el presupuesto regional. Nunca fabricamos declaraciones, encuestas o resultados. Si un dato no existe, no lo inventamos.
Priorizamos claridad, utilidad y coherencia temática por sobre el clickbait. Los títulos dicen exactamente qué contiene el artículo. No usamos «no creerás», «secretos» ni «revolucionario». Un buen título promete un beneficio concreto y lo cumple en el primer párrafo.
Cada artículo lleva firma o indica «Redacción Noticia Archivo». Las guías colectivas se revisan por al menos dos personas antes de publicarse. Los artículos de archivo conservan la firma original si la tenían.
No publicamos rumores. No citamos «fuentes cercanas» sin nombre. No atribuimos posiciones a «expertos» genéricos. Si una afirmación necesita respaldo, buscamos el documento público, la ley, el informe oficial o la declaración en registro.
Corregimos errores materiales en cuanto los detectamos. Si el error está en un artículo archivado, añadimos una nota al inicio indicando fecha y naturaleza de la corrección. Si está en una guía nueva, corregimos el texto y registramos el cambio en la página de correcciones.
No mezclamos publicidad con contenido editorial. Los espacios pagados llevan siempre la etiqueta «Publicidad» o «Contenido patrocinado». Ningún anunciante revisa ni aprueba artículos antes de publicarse.
Noticia Archivo cubre política, elecciones, reformas sociales y participación ciudadana. No cubrimos farándula, deportes ni tecnología de consumo. Mantenemos el foco. Si un tema no cabe en nuestra línea editorial, no lo forzamos.
Revisamos las guías cada seis meses. Si una ley cambió, si un plazo se movió, si un organismo se reestructuró, actualizamos y marcamos la fecha. El lector siempre sabe cuándo se escribió y cuándo se revisó por última vez.
Esta política editorial se revisa una vez al año. Cualquier cambio sustancial se anuncia en la página de inicio y se archiva aquí con fecha. La transparencia no es un eslogan. Es método.